Olivier de Berranger

Informe Semanal del 18/11/2020

1) El 9 de noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín. El 9 de noviembre de 2020 también pasará a la historia, pero por otra razón: el “Muro del Covid” -por no decir el Muro de Pekín- ha caído, o casi. En efecto, la compañía farmacéutica PFIZER ha anunciado unos resultados muy prometedores de la vacuna que tiene en preparación, que es eficaz en el 90% de los casos en los que se ha probado. Esto permite entrever un fin programado de la actual pandemia. Lógicamente, anticipándose, como de costumbre, el mercado de repente adora lo que hasta ahora había odiado: los “valores Covid”. Y se ha puesto a buscar ansiosamente los valores más descuidados desde hace unos meses, denominados “value” [valor], como las compañías aéreas o los centros comerciales. Y se ha puesto a vender los valores más buscados, denominados “momentum” [impulso] (que significa “en tendencia positiva”), que están representados, sobre todo, por los valores tecnológicos o de salud. Nunca, al menos desde el 2008, el factor momentum había tenido una rentabilidad tan inferior a la del mercado en favor del factor value: -15% en una sola jornada con respecto al mercado, es decir, 11 veces el promedio de variaciones diarias. Un acontecimiento tan improbable estadísticamente como la visita de marcianos a la Tierra o el reconocimiento por Trump de su derrota.

Al igual que la caída del muro anunciaba una nueva era geopolítica, ¿este cañonazo anuncia un cambio duradero en el mercado? Sería muy imprudente asegurarlo. Sin embargo, nos parece que hay algunos elementos que apuntan en ese sentido. Por un lado, ya sea la de PFIZER o la de otras compañías farmacéuticas, varias vacunas parecen encontrarse a punto de estar disponibles próximamente, especialmente la de una empresa emergente de Massachussets fundada por un francés, MODERNA. De entre todas estas promesas de vacunas, al menos una de ellas debería hacerse realidad. Por su parte, los rusos y los chinos afirman que ya tienen una. Además, el nivel de inmunidad -al menos provisional- aumenta mecánicamente con el número de personas infectadas, una vez curadas. Así pues, podemos hacer proyecciones a un horizonte de varios meses en un mundo en gran medida liberado de esta cepa de Covid-19, un mundo que querrá compensar su confinamiento, quizá mediante un frenesí de salidas, viajes, socialización, ¿y trabajo? ¿Como los habitantes de Berlín Oriental durante los primeros meses de libertad recobrada? Tal vez estén por llegar unos nuevos “años locos”…

Pero, por desgracia, en esta etapa nada está ganado. En primer lugar, la vacuna debe mantenerse a una temperatura extremadamente baja, lo que hace que su administración sea difícil, lenta y costosa. Además, no es seguro que una gran parte de la población quiera inyectarse un producto que aún no ha superado la prueba del tiempo. Es comprensible que algunos sean reacios, especialmente los menos frágiles a priori. De hecho, nunca se ha llevado a cabo ninguna campaña de vacunación tan masiva, de un producto tan reciente y complejo de manipular. Volveríamos a encontrarnos en una situación históricamente sin precedentes.

A todo este se añade que nadie está seguro de la eficacia a largo plazo de esta posible vacuna, ni frente a la cepa actual, ni frente a posibles mutaciones del virus. Si el actual Covid mutase como la gripe estacional, lo cual implicaría nuevas campañas de vacunación periódicas, la situación se vería perjudicada durante largo tiempo.

A pesar de todo, el equilibrio del mercado parece haber experimentado una inflexión fundamental. Gradual, ciertamente con poca seguridad aún, pero imparable en un horizonte de varios meses. Lo cual no significa que los valores hasta ahora codiciados vayan a convertirse en los próximos que se abandonen. La revolución digital ya está en marcha, es difícil pensar que pueda detenerse. La salud siempre será una prioridad, especialmente en un mundo que envejece. Y los valores vinculados a la regulación climática responden a una emergencia que tiene años, e incluso décadas, por delante. Simplemente, el mercado podría ser menos desequilibrado en sus elecciones de lo que se ha mostrado en los últimos meses o en los últimos años. A menos, claro está, que aparezca un nuevo suceso de “cisne negro”, tan inimaginable como el actual. Pero en ese caso, el mercado y la sociedad -como los virus- se adaptarían de nuevo, y tras mil tanteos encontrarían una salida victoriosa, como ha sido el caso de nuevo esta vez, este 9 de noviembre de 2020, por el trigésimo primer aniversario del día más significativo de la historia contemporánea.

►  Menos solicitudes. Las nuevas solicitudes semanales de prestaciones por desempleo en Estados Unidos han vuelto a caer hasta las 709.000 solicitudes a 7 de noviembre, es decir, el nivel más bajo desde el estallido de la crisis de Covid-19 a finales de febrero. Las peticiones continuas siguen disminuyendo. ¡Y tener menos solicitudes de este tipo es bueno para la demanda!

La selección de valores de la semana: CELLNEX, la consolidación continúa

La actualidad. El fabricante de semiconductores ha registrado una sólida rentabilidad en la publicación de sus resultados anuales. Unos resultados que han superado las expectativas, a pesar de un año marcado por la crisis del Covid-19.

Nuestro análisis. El fabricante alemán de microprocesadores electrónicos cierra su ejercicio fiscal 2020 con un volumen de negocios que crece al 21%, es decir, 2.490 millones de euros, en el último semestre. El margen de explotación ajustado también aumenta 0,1 puntos hasta el 15,2%, superando el consenso en 60 puntos básicos.

El grupo aprovecha el repunte del automóvil y el aumento de la electrificación del sector. Su crecimiento está impulsado por el incremento de las ventas y del margen en su división dePower & Sensor Systems” [Sistemas de Potencia y Sensores] (sensores y amplificadores de audio). Estos últimos han crecido un 19%, ascendiendo así a 759 millones de euros (738 millones de euros previstos). Del mismo modo, el margen operativo ajustado ha pasado del 23,9 al 27,5% en un año. Por otra parte, el grupo debe el 25% de sus ingresos al fabricante estadounidense CYPRESS SEMICONDUCTOR, adquirido en abril de 2020 por 9.000 millones de euros, y cuyas sinergias de ingresos y costes se están materializando actualmente. En cuanto al ejercicio fiscal 2021, el grupo alemán confía en conseguir un volumen de negocios de 10.500 millones de euros, lo que supone un aumento del 23%, explicándose la mitad de dicha cifra por el crecimiento del segmento de la automoción. Por su parte, se espera que el margen de explotación ajustado al que se aspira sea del 16,5%.

En conclusión. Los resultados de uno de los líderes mundiales de semiconductores del mundo en el primer semestre de 2021 se encuentran en línea con los del año pasado. Está previsto que las ventas asciendan a 2.500 millones de euros, o sea, un 3,5% por encima del consenso. No obstante, el grupo alemán se mantiene prudente con respecto al próximo año, en un contexto macroeconómico complejo.